miércoles, 30 de mayo de 2007

Fargas


Hoy me encontré con Fargas, Lluís Fargas. Me dijo lo mismo de siempre, que como está el mercado, que como me va la vida.

Fargas es un tipo peculiar, le gustan los pinchos de tortilla y el vino tinto de Tierra de Barros. Habla de todo pero nunca de sí mismo. Siempre anda metido en líos. No sé a que se dedica exactamente, pero es de ese tipo de personas que no me extrañaría nada verlo tirado en el Callejón del Agua con la nariz partida y el labio sangrando. Aunque, claro, si así te lo encontraras te dedicaría una sonrisa y te diría “¡eh! soy Fargas, ¿no me reconoces?”.

Hay gente que, aunque tenga la cara destrozada por la vida, siempre será reconocible por ese gesto, esa sonrisa, o esa cicatriz; testigos mudos del paso del tiempo.

sábado, 26 de mayo de 2007

Bonita decadencia

Siempre he pensado que la vida es pura contradicción: Día-noche; luna-sol; verano-invierno, etc. Sin embargo, a veces, estos dualismos los llevamos hasta el extremo, sin darnos cuenta de que la mezcla de elementos dispares puede ser el más bello de los experimentos. De ahí bonita decadencia, porque la decadencia puede ser bonita, porque la vida es pura contradicción.

Esa es la explicación pública del nombre de mi blog (la otra, la oficiosa, se la habrán de preguntar a ciertos compañeros de determinado viaje).

En cuanto a su contenido, será variado, sin otra pretensión que la de airear ciertos pensamientos, entretenerme y, por supuesto, entretener a quien lo lea.

Espero vuestros comentarios, aunque sean contradictorios.

Esto comienza ya…